miércoles, 12 de febrero de 2014

Francia da dos pasos a la derecha

Diego Moreno

François Hollande ganó las elecciones presidenciales francesas en 2012 tras superar al por entonces presidente Sarkozy. En aquellos momentos, Francia se encontraba en un momento de falta de identidad. Los galos parecían constituir la parte débil de un eje en el que la Alemania de Merkel dominaba y en el que Sarkozy tan solo asentía. La llegada de Hollande al Elíseo supuso la ruptura de ese eje y la intención de volver a una Francia liberal. Sin embargo, el intento del presidente parece no haber encontrado la respuesta esperada en la ciudadanía. Apenas cuenta con el 19% del apoyo de los franceses, algo que lo convierte en el presidente menos valorado de la V República.

La popularidad del jefe de Estado francés ha decaído a puntos insospechados. No solo la gran mayoría de los franceses desaprueba al máximo mandatario sino que los liberales franceses apenas le conceden un generoso '5' al frente del Gobierno. Lejos quedaron aquellas reuniones con el primer ministro Mario Monti para desvirtuar a Angela Merkel y hacer fuerte a los países más al sur del continente europeo. 

El crecimiento. Esa fue la consigna que impulsaban el mandatario galo y el italiano, quienes consiguieron el apoyo de Rajoy dos años atrás. El que llegó a ser denominado "frente mediterráneo" tras la unión del primer ministro portugués Passos Coelho se alejaba de las directrices de una canciller alemana que había conseguido constituir una Europa conservadora y abierta a los recortes. El "frente mediterráneo" no consiguió la fuerza preciada en Europa y Hollande, máximo impulsor de este para diferenciarse de los acuerdos que había ejecutado su antecesor en el Elíseo con la canciller, veía como se resquebrajaba el intento de cambiar el modelo europeo. Tras las marchas de Mario Monti y Passos Coelho de sus respectivos puestos en la gerencia de Italia y Portugal respectivamente,  el presidente francés perdió todo el apoyo europeo que tenía. Sin él los problemas en Francia se acrecentaban. El mayor tenía nombre y apellidos, Marine Le Pen.

El apellido Le Pen al norte de los Pirineos no es un apellido cualquiera. El fundador del Frente Nacional y eurodiputado Jean-Marie Le Pen es uno de los máximos representantes del nacionalismo galo. Jean-Marie fue capaz de acceder a la segunda vuelta de las elecciones de 2002, en gran parte por la escasa aprobación del candidato socialista, Lionel Jospin. Aquella fue la mayor victoria política del Frente Nacionalista en Francia y ahora, la hija de Jean-Marie, quien ha heredado el liderazgo del partido cual reino, busca repetir la hazaña de su padre.

Marine Le Pen ha adelantado a Hollande en las encuestas y cuenta con la aprobación de más del 30% del electorado. Las próximas elecciones europeas serán la gran vara de medir para la ultraderechista y el primer paso para que Hollande compruebe que los franceses ya no lo apoyan. El presidente de la República teme el resurgir de la derecha, y más aún el de la sección más extrema que lidera Marine Le Pen. El temor del ex alcalde de Tulle es ahora una realidad y la posibilidad de que se repita lo ocurrido en 2002 es cada vez más plausible. Aunque el gran beneficiado de que Le Pen recorte puntos a  Hollande es, sin duda, el UMP (Union pour un Mouvement Popularice) del ex presidente Sarkozy cuyos miembros son los mejor valorados de la política francesa. Una política cada vez más orientada a la derecha.

François Hollande tras votar en las presidenciales de 2012 de las que salió vencedor (gqitalia.it)

viernes, 7 de febrero de 2014

Icod se equivoca de consorcio y de comarca

Daniel Pinelo

Confieso que me enfrento a estas líneas con cierto temor. Sí. Es un tema complejo y el ámbito geográfico en el que nos movemos le añade un grado de delicadeza que invita a medir bien las palabras. Vaya por delante que no tengo nada en contra de Icod de los Vinos y sus vecinos. Es una ciudad sencilla pero a la vez coqueta, injustamente conocida solo por su drago milenario, con un casco histórico precioso y unas medianías de ensueño para dejarse contagiar por la magia a los pies del Teide. Pero el problema es que, desde hace unos meses para acá, Icod intenta subirse a un carro que no le corresponde. La Ciudad del Drago aspira a liderar el llamado Noroeste de Tenerife, desde San Juan de la Rambla hasta Buenavista, algo que realmente nunca ha dejado de hacerlo. Es algo lógico; su tamaño, población y actividad comercial así lo demuestran. Pero el Ayuntamiento (a los vecinos todavía no se les ha escuchado directamente) quiere tomar de manera efectiva esas riendas entrando en una comarca a la que nunca ha pertenecido: la Isla Baja.

El Noroeste tinerfeño lo forman dos comarcas naturales e históricas: Ycoden y Daute. Esta última, conocida actualmente como la Isla Baja, ha sido desde hace un par de siglos una zona deprimida. Para sacarla de esa situación, el Cabildo de Tenerife creó en 1997, junto a los ayuntamientos de Buenavista del Norte, Los Silos, El Tanque y Garachico un consorcio que propulsara el renacer económico y social de la comarca. A cada municipio se le asignó un "proyecto estrella" que, unido a una serie de estrategias comunes, aspiraba también a colocar la Isla Baja en el mapa de la isla. Y lo hicieron. De una u otra forma, la vida de la comarca ha prosperado, aunque la actual crisis trate de ocultarlo. 

Viendo esta mejoría, los cuatro partidos políticos representados en la corporación municipal icodense han visto que ellos se han quedado al margen y, por ello, demandan un cambio inmediato de la situación. Sin embargo, en una plausible actitud de lógica, los cuatro ayuntamientos de Daute han dicho "no": Icod de los Vinos no puede entrar en el Consorcio Isla Baja. Basan sus argumentos en que las características del municipio icodense rompen con las del resto y, por ello, su llegada desequilibraría la acción de la entidad comarcal. Un municipio de 23.000 habitantes (más que toda la isla de La Gomera) no puede agregarse como un simple miembro más a cuatro pueblos que juntos apenas superan las 18.000 almas.

Pero, además de todo esto, hay un factor clave en el que, quizás para evitar añadirle más leña al fuego, no se ha reparado: la identidad. Buenavista, Los Silos, El Tanque y Garachico comparten características comunes que hacen que, precisamente, conformen una comarca natural. Sus habitantes prácticamente se conocen entre sí. En la guagua, en el médico o en cualquier fiesta son capaces de identificar a Pepe, el de La Caleta; a Antonioel de El Palmar; o a María, la de Garachico; por ejemplo. Incluso, los menores de treinta años han estudiado en el mismo instituto (excepto los de El Tanque). En cambio, la situación varía cuando dejamos atrás el túnel de El Guincho. Seguimos en el Norte, sí, pero Icod ya no es lo mismo. Es una ciudad, hay mucha más población, varios institutos, centros comerciales...

Por si esto fuera poco, tenemos que sumarle otra cuestión: Icod no es la Isla Baja. Resulta cuanto menos curioso que una cosa tan simple como esa no acabe de comprenderse en el consistorio de la ciudad. Declaraciones como las del Partido Popular de que "el Consorcio Isla Baja sin la presencia de Icod carece de sentido" dejan mucho que desear. Podemos añadir también el tierno "Yo creo en la Isla Baja" del alcalde Dorta o la visión que tiene Somos Icodenses de una "comarca completa desde San Juan de la Rambla a Buenavista", y más muchas más cosas que se han dicho en los siempre interesantes plenos municipales de la Ciudad del Drago.

Y aún queda la posición del Cabildo en todo este culebrón, que viene a ser, permítanme la comparación, como la del PSC respecto a la independencia catalana: un "sí pero no". En un principio, la máxima institución insular vio favorable la incorporación al Consorcio no solo de Icod, sino también de La Guancha y San Juan de la Rambla. Ahora, en cambio, con el rechazo de los ayuntamientos de la Isla Baja, el Cabildo parece haber dado cierta marcha atrás o, por lo menos, darle autonomía al Consorcio para que elija por sí mismo.

En definitiva, la Isla Baja tiene la suerte de contar con una institución comarcal con buena salud, que está haciendo todo lo posible por sacar adelante a esta zona escondida en una esquina de Tenerife. Si Icod quiere hacer lo mismo, debería plantear al Cabildo la posibilidad de crear un nuevo consorcio con los municipios vecinos de La Guancha y San Juan de la Rambla, pero no interfiriendo en los intereses de la Isla Baja. No se trata de discriminar a nadie. Para llevar a cabo iniciativas comunes se creó el Foro de Alcaldes del Noroeste, con buenas expectativas en un primer momento, pero paralizado desde hace unos meses. Mancomunar servicios y acordar proyectos en común es básico para la supervivencia de las entidades locales, pero por encima de eso está la identidad de las personas. Y, con eso, conviene no jugar.


Foto: Consorcio Isla Baja

sábado, 1 de febrero de 2014

El renacer de la Catedral nivariense

Daniel Pinelo, San Cristóbal de La Laguna

La Laguna y su diócesis vivieron ayer un día histórico. Tras doce años cerrada, la Catedral tinerfeña recuperó su culto de forma definitiva. Desde la "despedida" de la Parroquia de la Concepción, sede catedralicia durante el largo período de obras en la seo lagunera, hasta la ansiada apertura de la puerta principal del templo de los Remedios, las celebraciones de este ya inolvidable 31 de enero despertaron todo tipo de sensaciones entre los presentes: expectación y emoción de los fieles, curiosidad de los visitantes...

La vuelta de la Virgen de los Remedios a su casa, acompañada de su comunidad parroquial y el Cabildo Catedral, tuvo como excelente banda sonora los repiques de las campanas de la Concepción, primero, y de la Iglesia madre de la diócesis, después. A la apertura de puertas le siguió una multitudinaria eucaristía, precedida por un mensaje del papa Francisco y en la que Bernardo Álvarez ocupó por primera vez su cátedra en el lugar que le corresponde como prelado. Sobre las 9 menos cuarto de la noche, el obispo de Tenerife ponía fin a las celebraciones del día con un simpático "ya está bien de fiesta por hoy". 

Ayer, por fin, La Laguna recuperó su joya y el centro de la ciudad comenzó a despertar de su letargo. Te invitamos a que te sumerjas con nosotros en las celebraciones de ayer con las mejores imágenes.