viernes, 29 de noviembre de 2013

Calle abajo

Daniel Pinelo, Los Silos

Es pensar en San Andrés y venirnos rápidamente a la cabeza el descorche del vino nuevo, obtenido tras la cosecha de este año. Pero, además, hablar de la festividad del Apóstol en Icod (de los Vinos, precisamente), implica referirnos, por obligación, a las tablas de San Andrés.

La gran tradición vitivinícola que sirve de apellido para este municipio norteño de Tenerife se remonta hasta, prácticamente, pocos años después de la conquista de la Isla. La alta calidad que cosecharon sus caldos propiciaron el beneficioso comercio con América y Europa. La brusca orografía del municipio de Icod hacía necesaria la búsqueda de un método cómodo y práctico para trasladar la mercancía desde las bodegas hasta la costa...y se encontró. Las fuertes pendientes del pueblo hicieron de lanzadera para que los barriles de vino bajaran sobre tablas de madera hasta el puerto de San Marcos, donde eran embarcados hacia el mercado exterior.

El paso del tiempo derivó esta actividad comercial en una de las tradiciones más pintorescas de Tenerife. Los días cercanos a la festividad de San Andrés, el 30 de noviembre, centenares de niños y jóvenes descienden las empinadas cuestas de Icod sobre una sencilla tabla de madera, convenientemente engrasada para facilitar el deslizamiento. Calles como la de San Antonio, Hércules, El Sol y, especialmente, El Plano (que de plana no tiene nada) centran el foco de atención en la ciudad. Miles de vecinos y turistas se congregan para ver cómo los icodenses se lanzan calle abajo a gran velocidad, hasta ser frenados por una gran pila de neumáticos que, en ocasiones, da algún que otro susto.

Hoy, como cada víspera de San Andrés, Icod vuelve a encontrarse con la tradición de las tablas. Aquí te dejamos las mejores instantáneas con las que nos hemos encontrado esta tarde.

martes, 26 de noviembre de 2013

El duelo entre el Kremlin y Bruselas

Diego Moreno

Tan solo meses después de la última incorporación de un país a la Unión Europea, Bruselas ha recibido una noticia que puede cambiar la forma de pensar dentro de la Europa Oriental: Ucrania ha decidido volver a la época soviética y venderse a Moscú. La República Ucraniana ha anulado en el Parlamento la salida de Timoshenko a Alemania para tratarse, cediendo a las presiones impuestas por el Kremlin.


La primera consecuencia de la intervención de Vladimir Putin en el intento de Ucrania por pertenecer a los Veintiocho ha sido la cancelación del Acuerdo de Asociación. Un acuerdo que llevaba fraguándose desde hace meses con trabajos e informes favorables al libre comercio entre el país exsoviético y la UE. Las presiones desde Moscú se basan en un posible chantaje por parte de la Unión a Ucrania. El presidente Yanukovich y el primer ministro han reculado y la firma para la integración ucraniana, prevista para el 28 y 29 de noviembre en la ciudad lituana de Vilna, no se producirá. Las calles de Kiev se han llenado de protestantes ante este acercamiento a Rusia y es que en Ucrania no quieren volver a padecer coacciones sufridas en un época anterior a la caída del Telón de Acero.

Desde Bruselas han condenado las presiones rusas y han reconocido que en el seno de la Unión Europea hay un síntoma de decepción. El acuerdo era uno de los mayores y que más beneficio planteaba a un no miembro de la Unión según altos cargos unionistas. Pese al malestar, la decisión ucraniana y la posterior intención de incluir a Rusia en un acuerdo trilateral, algo prácticamente imposible, no ha evitado que el primer ministro ucraniano siga invitado a la cumbre de Vilna. Ahora la pelota está en el tejado de Mykola Azárov, primer ministro ucraniano, y es que acudir a la cumbre de la Unión Europea podría causar malestar en su nuevo aliado, mientras que acudir podría calmar los ánimos en su país y en la oposición parlamentaria. Precisamente la oposición es la gran partidaria de un pacto con la UE, algo que obligaría al gobierno ucraniano a permitir a la ex primera ministra, Timoshenko, abandonar el país para ser tratada médicamente en el exterior.


La decisión sobre Yulia Timoshenko es crucial y es que la principal opositora del actual gobierno se ha puesto en huelga de hambre indefinida para apoyar a los pro-europeístas ucranianos. El presidente está en una encrucijada y deberá calmar los ánimos cuanto antes. Yanukóvich ha apelado a la paz y a la unidad de la familia ucraniana tras su decisión de entregarse a Rusia, al parecer, sin saber las repercusiones de su decisión. El presidente sabe que la voz de Timoshenko influye en gran parte de su población y deberá medir el próximo paso que dé, ya sea hacia el Kremlin o hacia Bruselas.

En esta decisión se cruza el factor económico, fundamental en un acuerdo del que aún se confía en Bruselas. Desde Ucrania, una versión que parece claramente vertida por Rusia, Azárov declara que la asociación podría costar demasiado para su país, algo que desmienten estamentos de la UE y que afirman beneficios para las dos partes. El acuerdo podría ir más allá del país eslavo y si la presión rusa no permite un pacto, los demás países del Este también verían cortados futuros intentos de crear un posible hilo comercial con la Unión Europea. Putin continúa con su intención de mantener al bloque exsoviético dentro de su influencia y eso es algo que desde la Comisión Europea y desde el Consejo Europeo no se quiere permitir. Ucrania parece ser un pequeña batalla entre dos grandes contendientes. El siguiente paso es Vilna que se perfila como la ciudad que decidirá el camino que toma Ucrania.

El presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich (izquierda), tras reunirse con los presidentes del Consejo Europeo y la Comisión Europea, Van Rompuy y Barroso, el pasado febrero. (www.kyivpost.com)

viernes, 22 de noviembre de 2013

Los cuentos de Viera

Daniel Pinelo

Otra vez, el pueblo se transforma. La tranquilidad que se respira durante el resto del año a los pies de Aregume desaparece cada año por estas fechas. Niños y adultos pasean por sus calles, reposan en sus cafeterías y confluyen en la plaza, el gran punto de encuentro desde donde parten centenares de historias que los guían a pequeños escenarios llenos de encanto. El exconvento, la casa de la música, el zaguán de una casa centenaria… Cualquier rincón vale para dejarse contagiar.

El Festival Internacional del Cuento regresa a Los Silos. Y lo hace, con su mayoría de edad recién cumplida, homenajeando al personaje más ilustre ─e ilustrado─ que haya dado Canarias en toda su historia. Dos siglos se cumplen de la muerte de José de Viera y Clavijo, un hombre que, además de sacerdote, botánico o historiador, fue también escritor y periodista. Suyo es el mérito de haber concebido los primeros periódicos del Archipiélago: Papel Hebdomadario y Gaceta de Daute. Este último, de gran significado para Los Silos.

La Gaceta vio la luz aquí, alumbrada por los tertulianos de Nava. En el verano de 1765, Los Silos entraba por la puerta grande del periodismo canario. Sin embargo, es triste reconocer que, a día de hoy, en nuestro pueblo son muchos los que jamás han oído hablar de la Gaceta de Daute, los que desconocen que Viera y Clavijo visitó durante una temporada la Hacienda de los Franchy, paseó por nuestras calles, recorrió nuestra costa o celebró misa en la capilla del convento de San Bernardo. Pero más triste es comprobar que, 248 años después, el Ayuntamiento de la Villa no ha realizado ningún reconocimiento a este hito en la historia de Los Silos. Ninguna calle lleva el nombre del periódico manuscrito silense, ninguna estatua que homenajea al clérigo del Realejo Alto. Por eso, no se puede hacer otra cosa que agradecer a Ernesto R. Abad y a su equipo el detalle que han querido tener este año con nuestras raíces al dedicar la XVIII edición del Festival a la figura de Viera y Clavijo. El “viajero ilustrado” también contaba cuentos, tradujo las obras de Perrault y, además, fue el primer español en escribir teatro para niños, antes que José Echegaray.

Llegan días para pasear por el mundo de Diego Pun, escuchar historias que nos trasladan a una pequeña hacienda en el siglo XVIII y dejarnos sorprender por narradores llegados de diversos rincones del planeta, recordándonos al Viera que recorrió Europa para expandir aún más su mente. Calles y plazas se han engalanado con miles de páginas de los tres periódicos de la provincia. Las señales están ahí. Si usted lo tiene a bien, cuando le pregunten por la extraña decoración de la Villa durante estos días de otoño, recuerde que la historia de su pueblo es grande. Y cuéntele el mejor de los cuentos, aunque no sea ficción.