sábado, 11 de enero de 2014

Por qué viene Wert a La Laguna

Daniel Pinelo

Doce años después de su cierre, la Catedral de La Laguna está a punto de reabrir sus puertas. El pasado jueves, la delegada del Gobierno en Canarias anunciaba que el 25 de enero se celebrará el acto de finalización de las obras y, probablemente, el Obispado dará a conocer el lunes la fecha y hora definitiva de la reapertura del templo al culto.

Sin embargo, la ilusión que este esperado acontecimiento despierta entre los laguneros y tinerfeños de toda la provincia se ha visto eclipsada por la presencia del ministro de Educación, Cultura y Deporte en el acto institucional de finalización de las obras. La mala gestión que José Ignacio Wert está desempeñando desde su toma de posesión en 2011 ha generado un sentimiento de rechazo en buena parte de la sociedad tinerfeña ante la visita del ministro. No es para menos. Los recortes presupuestarios de su departamento preocupan, y mucho, a la comunidad educativa; en especial, al colectivo universitario.

Pero aún entendiendo esta postura, conviene explicar con detalle el motivo exacto de la visita de Wert a San Cristóbal de La Laguna el próximo 25 de enero 
un sábado por la mañana, por cierto. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través de la Secretaría de Estado de Cultura, tiene como objetivo desarrollar una política de conservación y restauración de bienes patrimoniales a lo largo de todo el país. Para este fin, se han creado una serie de planes nacionales según los propios conjuntos patrimoniales. Uno de ellos es el Plan Nacional de Catedrales, formalizado a finales de los años 80, a propuesta de la Subdirección General de Monumentos y Arqueología del entonces Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. La Catedral de La Laguna se acogió a este plan y, fruto de ello, en 1998 se sometió a un estudio sobre la estructura del templo que acabó con su cierre en 2002. Los plazos previstos se alargaron demasiado, privando a una ciudad Patrimonio de la Humanidad de admirar su principal edificio religioso.

Una vez finalizada la mayor parte de las obras previstas (aún quedan algunos detalles que, seguramente, no veremos materializados en muchos años), el promotor de los trabajos, el Ministerio de Cultura, tiene que hacer la entrega de las mismas al propietario de la Catedral, el Obispado de Tenerife. Y por esa razón viene el señor Wert, porque es el titular de un Ministerio que corre con los gastos de la obra que, todo sea dicho, todavía no se han ingresado en su totalidad. Al igual que la ministra de Fomento, Ana Pastor, acude a cada inauguración de una nueva línea de AVE, el ministro de Cultura debe asistir a los actos protocolarios que son de su propia competencia. 

Desde que se conoció la noticia, en la redes sociales se pueden leer auténticas salvajadas y amenazas a Wert con motivo de su llegada a La Laguna. Quizás a esas personas le convendría saber que, independientemente del color político del ministro (no está afiliado al Partido Popular, por cierto) o de su gestión al frente de la cartera de Educación, a la "casi reapertura" de la Catedral Nivariense asiste el responsable de la ejecución de unas obras fundamentales para la conservación de la Ciudad de los Adelantados. Por eso, sería una lástima que el acto de finalización de los trabajos en el templo de los Remedios se viera empañado por unas protestas que, no lejos de llevar razón, pueden realizarse en otro lado (calle de La Carrera) y en otro momento (acabado el acto institucional). La Laguna y su Diócesis bien se merecen celebrar ese día.

Foto: Agencia EFE

No hay comentarios:

Publicar un comentario