Diego Moreno
En 2003 Bush consiguió unir a los altos cargos de los países más importantes por aquel momento. Aznar, Blair, y luego, Berlusconi, se unieron al presidente estadounidense en la caza de Sadam Husein. Tres años después, el dictador era ejecutado. La guerra en la zona entra Irak e Irán duró cinco años más, durante los que se retiraron las tropas españolas, ya con Zapatero como presidente, y en dónde Obama anunció el cese hostil el 31 de diciembre de 2011.
En 2003 Bush consiguió unir a los altos cargos de los países más importantes por aquel momento. Aznar, Blair, y luego, Berlusconi, se unieron al presidente estadounidense en la caza de Sadam Husein. Tres años después, el dictador era ejecutado. La guerra en la zona entra Irak e Irán duró cinco años más, durante los que se retiraron las tropas españolas, ya con Zapatero como presidente, y en dónde Obama anunció el cese hostil el 31 de diciembre de 2011.
Ahora las cosas han cambiado. Blair y Aznar no están. Y pese al empeño de David Cameron, primer ministro inglés, en liderar el ataque junto a Obama, el Parlamento inglés se ha opuesto. A su vez, Mariano Rajoy esperará a la decisión que tome la Unión Europea en bloque. Además, como ya pasara en 2003, potencias como Alemania y Rusia se oponen a una intervención militar en Siria así como Italia, Letta no es Berlusconi y esperará a la decisión de la ONU. Por su parte, Francia parece cambiar esta vez de bando. Hollande sabe que su crédito en el país galo se acaba y ha anunciado que la utilización de armas químicas por parte del régimen de al-Asad no puede quedar impune. Sin embargo, y como ya pasara en 2003, parece que EE.UU volverá a pasar por encima de la ONU. Naciones Unidas aún está llevando a cabo investigaciones sobre el terreno. Damasco se ha convertido en una zona catastrófica. Cabe recordar que el Protocolo de Ginebra, firmado en 1925 ya prohibía el uso de armas químicas y que en 1992 se reafirmó esta prohibición por medio del Desarme de Ginebra.
El armamento de al-Asad es claramente una amenaza para los países colindantes con el régimen. Pero un intervención a escala de la Invasión a Irak no parece ser una solución adaptada a la segunda década de este siglo. Lo primordial es la acción de EE.UU, y es que Obama se ha planteado intervenir en solitario en Siria. Si no contase con ningún apoyo internacional (Bush comenzó su campaña militar con el apoyo de Polonia, Australia y Japón, a parte de Italia, España y Gran Bretaña), Barack Obama abriría una brecha en las relaciones mundiales. Rusia es la gran opositora y desde el pasado G-8 las relaciones entre los combatientes de la Guerra Fría han empeorado, algo que no parece convenir a nadie. Además, China y Alemania también se oponen así como, lo que más parece tener importancia, la ONU no parece ser partidaria de una intervención armada.
El papel de Obama queda claro, él deberá tomar ahora la decisión. Seguirá buscando aliados. Cameron, en quien el presidente americano confiaba para que diera un paso adelante, no podrá liderar la intervención por la decisión de su Parlamento y Hollande aún no comparte la idea de derrocar a El Asad pese a su posicionamiento de realizar alguna actuación sobre Siria. La próxima palabra la tendrá la Unión Europea y, tras ella, la ONU, que aún se encuentra en Siria y cuyos informes se harán públicos durante este fin de semana.
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| La última reunión del G-8, celebrada en Irlanda del Norte. (lahora.com.ec) |

Lo cierto esa que alguien debería hacer algo ya con Siria. Aunque no sean decisiones tan drásticas.
ResponderEliminarCon Obama no pasa nada, su Nobel se lo perdona..
Mi pregunta es, Si Obama decide atacar en solitario, ¿ Para que sirve la ONU?, ¿ No debe ser esta institución la garante de la 'paz mundial'?
ResponderEliminarPues parece que en EE.UU creen que pueden saltársela. Habrá que ver que deciden pero ya sabemos que con Irak el papel de la ONU también fue algo extraño.
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